
Mientras la lluvia
de ácido y fuego cae, lentamente
desgarrando; cuerpos, almas;
sentimientos.
Las ciudades
se llenan de
fétidos y nauseabundos
olores.
Algunos;
buscan un lugar,
sin dios
sin demonio.
Donde sus oscuros
corazones,
sean libres de todo
sufrimiento de culpa o regocijo.
Un lugar sin penumbra
ni tinieblas,
sin luz de divinidad;
tan solo oscuridad y tranquilidad.
de ácido y fuego cae, lentamente
desgarrando; cuerpos, almas;
sentimientos.
Las ciudades
se llenan de
fétidos y nauseabundos
olores.
Algunos;
buscan un lugar,
sin dios
sin demonio.
Donde sus oscuros
corazones,
sean libres de todo
sufrimiento de culpa o regocijo.
Un lugar sin penumbra
ni tinieblas,
sin luz de divinidad;
tan solo oscuridad y tranquilidad.

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